Situación Global – BBVA Research

El área de Research del BBVA hizo un análisis de escenarios económicos para el último trimestre del 2014 el cual se resumirá a continuación:

La economía mundial mantuvo un crecimiento moderado en el 3T14, como muestran las variaciones positivas del volumen de comercio mundial de bienes o de la producción industrial hasta agosto. La moderación del comercio global y de la producción industrial es mayor en las economías más desarrolladas y, dentro de estas, más en Japón o la eurozona que en EE.UU.

Los indicadores de confianza del mes de septiembre siguen siendo consistentes con la expansión de la actividad manufacturera. Según los cálculos de BBVA, el PBI mundial habría crecido 0.6% trimestral en el 2T14 y la previsión basada en el indicador BBVA Research GAIN fue de 0.8% en el 3T14. Estas cifras tendrían en todo caso un sesgo bajista dado que los indicadores de actividad industrial y del comercio mundial en septiembre aún podrían moderarse y puede que los efectos de la volatilidad financiera sobre la confianza de los agentes sean más persistentes de lo que se prevé. A esto se le suman los riesgos geopolíticos asociados a la situación de Siria e Irak o al aún frágil acuerdo entre Rusia y Ucrania.

La política monetaria sigue orientada al soporte de la actividad, mientras que la política fiscal tendrá un tono menos restrictivo en 2014-2015 que en el pasado reciente en EE.UU. y en la eurozona. Mientras que en China, con la consolidación presupuestaria en los gobiernos locales y regionales se considera que a nivel nacional se pueden implementar medidas adicionales de soporte al crecimiento en caso de ser necesario.Finalmente, hay que destacar como factor favorable para las expectativas de crecimiento global el descenso de los precios del petróleo en la medida en la que sea resultado de un choque positivo de oferta, sobre todo por el aumento sostenido de la producción no convencional de petróleo. Todo aumento de capacidad productiva de un recurso limitado y de demanda creciente, aun considerando un uso más eficiente, contribuye a frenar unos precios que en términos reales están en niveles similares a los de la crisis petrolera de final de los 70’s.

El crecimiento de USA se mantiene en línea con lo esperado, siendo previsible que se alcance el 2.5% en 2015.Tras el descenso de la actividad el 1T14, los indicadores de actividad, gasto y empleo se han ido recuperando de modo que en el segundo semestre del año es previsible un ritmo de aumento cercano al 2.5%, que permitiría alcanzar el 2% promedio para el conjunto de 2014. Sin embargo, el papel de la FED, que enfatiza la cautela, la paciencia antes de actuar ante los signos de mejora de la economía, sigue siendo un soporte del escenario de recuperación cíclica en EE.UU. apoyado por la sólida creación de empleo y el aumento de la riqueza de las familias.

En China mantiene las perspectivas previas, pero con un sesgo bajista por el entorno externo y la posibilidad de apoyo de la política económica. En el 3T14 el PBI siguió desacelerándose, hasta el 7.3% resultado de la moderación de la actividad doméstica, sobre todo en la constructora e inmobiliaria, pero parcialmente compensada por un inesperado e intenso repunte de las exportaciones. Sin embargo, los sesgos del escenario de crecimiento en China siguen siendo bajistas a partir del 2015., precisamente por el freno que puede presuponer la demanda externa procedente de Europa y por el ajuste en marcha en el sector inmobiliario en un entorno de elevado apalancamiento y de medidas de control del sistema bancario menos regulado.

La recuperación de la eurozona será aún más lenta de lo previsto, el estancamiento del PBI en los trimestres anteriores ha supuesto la revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento del área para el 2014 y 2015. En el conjunto de Europa, esta menor confianza coincide con datos débiles de actividad y con la escasa agilidad de las autoridades del área de toma de medidas para atajar este deterioro de expectativas de bajo crecimiento e inflación. La flata de un diagnóstico coincidente entre las autoridades nacionales sobre las causas de los problemas, y por lo tanto, las diferencias en las medidas más apropiadas a implementar, junto con un sesgo tal vez más nacional que europeo en las decisiones, siguen dificultando la gobernanza del área del euro.

Carencia de un patrón común en las economías en desarrollo. En lo que respecta a las economías en desarrollo, no parece existir un patrón común en cuanto a su comportamiento en el ciclo actual y tampoco en su comparación con los previos.

Fuente: BBVA Research